El habito lector es la dedicación frecuente a la lectura sin compromiso externo que ayude a hacerla. Para ello se requiere que la lectura sea placentera (textos interesantes) y que haya una repetición frecuente, a través de esta estrategia que anime a la lectura y de paso diario o semanales que lo introduzcan paulatinamente en la costumbre de leer "Ya que se aprende a leer leyendo".
Formación de los hábitos
Los hábitos de conducta se alcanzan a través de aprendizaje concretos y congruentes. El proceso de formación de los hábitos pasa necesariamente por tres fases:
- Provoca la conducta que sea manifestación del habito pretendido.
- Fijarla para que aumente su contingencia ante las situaciones de estimulo.
- Acrecentar su estabilidad y hacerla participe de la estructura personal del sujeto
Durante estas 3 fases se hará uso de las siguientes técnicas:
- Repetición, entendida como la practica de la respuesta.
- La variación de los contextos o situaciones que permitan la futura generalización de las conductas apropiadas
- La motivación, el sujeto se ha de encontrar motivado para que el proceso de formación de hábitos tenga resultados positivos
- La utilización de modelos para que el sujeto imite las conductas objetivo.
¿Por qué es importante leer?
La lectura estimula la fantasía del niño, a medida que crea sus propias aventuras y personajes, refuerza su libertad creativa y su autoestima.
Además, desarrolla importantes habilidades del lenguaje y del conocimiento que le permitirán una solida base para su experiencia escolar. Ejemplo de ello es la capacidad de contarnos algo que le ha sucedido entorno a un tema central, la habilidad para secuenciar eventos en el tiempo (Que sucedido primero, que después) La facultad de establecer relaciones de causa y efecto y la adquisición de un lenguaje rico y complejo.
Por ultimo le permite proyectar sus propios miedos y conflictos. Los cuentos concluyen con un final feliz que libera al niño del miedo y lo hacer sentir seguro y satisfecho.
¡MOTIVÁNDONOS A LA LECTURA!